Eliminacion de 4 Impuestos: IGF,ITF y del impuesto al juego en Bolivia

Bolivia avanza hacia la eliminación de cuatro impuestos: implicaciones para empresas, patrimonios y el sistema financiero

En el marco de un paquete económico más amplio destinado a reorientar la política fiscal, dinamizar la economía y reconstruir la confianza del sector privado, el Gobierno boliviano ha remitido a la Asamblea Legislativa proyectos de Ley que buscan eliminar cuatro tributos relevantes: el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), el Impuesto al Juego aplicado a Promociones Empresariales, y el Impuesto a las Promociones Empresariales (IJP).

La medida se suma a otros anuncios recientes, como la reducción del gasto fiscal en un 30% y el pago acelerado de obligaciones estatales pendientes. En conjunto, estos cambios buscan enviar señales claras de estabilidad, simplificación tributaria y apertura a la inversión.

Un cambio tributario sin efectos retroactivos

Tal como se presenta en el documento compartido por CRF ROJAS, la eliminación de los tributos no tendrá carácter retroactivo. Esto significa que:

  • no se extinguen deudas previas,
  • no se cierran fiscalizaciones en curso, y
  • si la derogación no se promulga antes del 31 de diciembre, el IGF deberá declararse por la gestión 2025.

En términos jurídicos y operativos, las empresas y contribuyentes deben continuar cumpliendo las obligaciones generadas hasta la entrada en vigor de las reformas.

  1. Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF): fin de un tributo controvertido

El IGF —creado en 2020 y aplicado a un universo reducido de aproximadamente 225 contribuyentes— tuvo un impacto limitado en recaudación, pero significativo en planificación patrimonial.

Su existencia produjo una serie de movimientos defensivos:

  • anticipos de legítima,
  • constitución de fideicomisos nacionales e internacionales,
  • reorganización de estructuras societarias,
  • cambios de residencia fiscal.

Además, el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) sofisticó sus mecanismos de fiscalización mediante cruces de información con Derechos Reales, notarías, municipios e incluso registros sanitarios vinculados al número de cabezas de ganado.

En años recientes, fallos administrativos y judiciales establecieron que las acciones debían valuarse según su valor patrimonial proporcional, elevando la base imponible para varios contribuyentes.

Implicaciones de su derogación

De acuerdo con el análisis del carrusel:

  • Las obligaciones pasadas no desaparecen.
  • La recomposición patrimonial —como reversión de fideicomisos o redistribuciones de bienes— puede detonar fiscalizaciones sobre gestiones 2020–2024.
  • Los anticipos de legítima continúan sujetos a impuestos departamentales.

Para estructuras patrimoniales complejas, esta transición requiere auditorías preventivas y ajustes documentales.

  1. Eliminación del ITF: impacto en banca, fintech y corporaciones

La derogación del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) tendría efectos inmediatos en la reducción de costos operativos para múltiples sectores:

  • banca y servicios financieros,
  • tesorerías corporativas,
  • empresas importadoras y exportadoras,
  • fintechs que procesan pagos o movimientos de fondos.

La eliminación del ITF abre oportunidades para:

  • reestructurar modelos de cash pooling,
  • renegociar líneas de financiamiento,
  • revisar mecanismos internos de gestión de liquidez,
  • ajustar contratos en los que el ITF se trasladaba como costo adicional.

Dada la centralidad del ITF en operaciones bancarias automatizadas, su eliminación implicaría una reducción directa del costo transaccional y mayor flexibilidad financiera para empresas intensivas en movimientos bancarios.

  1. Fin del impuesto sobre sorteos y promociones empresariales

La eliminación del tributo aplicado a sorteos, concursos y campañas promocionales reducirá costos para sectores como:

  • retail y consumo masivo,
  • telecomunicaciones,
  • marketing digital,
  • plataformas fintech asociadas a promociones.

Si bien desaparece el impuesto específico, se mantienen plenamente vigentes:

  • obligaciones de transparencia,
  • bases y condiciones aprobadas,
  • controles sectoriales y regulatorios aplicables.

Para empresas que dependen de promociones estacionales o masivas, este cambio supone un alivio financiero y operativo.

  1. Recomendaciones estratégicas para empresas y patrimonios

El documento del carrusel sugiere una serie de acciones clave:

Revisar estructuras patrimoniales

Particularmente aquellas con fideicomisos, reorganizaciones recientes o anticipos de legítima.

Actualizar modelos de financiación y tesorería

Anticipando un escenario sin ITF.

Revisar contratos comerciales

Especialmente campañas y promociones previstas para 2025.

Prepararse para fiscalizaciones retroactivas del SIN

Un cambio normativo suele ir acompañado de revisiones exhaustivas de gestiones anteriores.

Un paso hacia un entorno tributario más competitivo

La eliminación de estos impuestos se produce en un contexto de esfuerzos gubernamentales por reducir el déficit, modernizar el régimen fiscal y atraer capital privado en un momento de transfiguración económica. Aunque el impacto final dependerá de la aprobación legislativa y de la reglamentación posterior, el mensaje para el sector empresarial es claro: Bolivia busca simplificar, ordenar y hacer más competitivo su sistema tributario.

Para empresas nacionales e internacionales, este proceso representa una oportunidad para:

  • optimizar costos,
  • reorganizar estructuras,
  • mejorar la eficiencia financiera, y
  • anticiparse a las nuevas reglas del juego tributario.

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