Bolivia lleva años queriendo convertir Viru Viru, el principal aeropuerto del país, en un centro regional de conexiones. El Decreto Supremo N.º 5733, de 30 de septiembre de 2026, le da el instrumento jurídico para hacerlo. Declara el proyecto de interés estratégico nacional y prioridad pública y autoriza a Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL), la entidad estatal que administra los aeropuertos, a contratar en Bolivia o en el extranjero todo lo que el hub necesita, desde el diseño hasta la expansión.
Las cifras que maneja el Gobierno explican el interés. El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, habla de una inversión de entre 250 y 300 millones de dólares a cargo del adjudicatario, de triplicar la capacidad del aeropuerto, de unos cuatro a doce millones de pasajeros al año, y de un esquema en el que el Estado participaría de los ingresos. «Es una concesión. Aquí no se privatiza», precisó. Para un operador aeroportuario o un fondo de infraestructura con experiencia en la región, el decreto abre una oportunidad concreta. Las condiciones las fijará el reglamento que NAABOL debe aprobar en las próximas semanas, y conviene prepararse desde ahora.
Lo que dispone el decreto
La norma es breve y directa. Su artículo 2 declara de interés estratégico nacional y prioridad pública el diseño, la construcción, el equipamiento, la operación, el mantenimiento, la modernización y la expansión del hub. El artículo 3 autoriza a NAABOL a contratar bienes, obras y servicios para esos fines, en territorio nacional o en el extranjero, mediante un régimen específico de comparación de ofertas. Ese régimen se aplica a las contrataciones destinadas exclusivamente al proyecto y entrará en funcionamiento cuando NAABOL apruebe su reglamentación por Resolución Expresa, para lo cual dispone de hasta treinta días hábiles desde la publicación del decreto.
El fundamento es constitucional. La Constitución reserva al nivel central del Estado, como competencia privativa, la construcción, el mantenimiento y la administración de los aeropuertos internacionales. NAABOL, institución pública descentralizada creada en 2021 bajo tuición del Ministerio de Obras Públicas, tiene entre sus funciones dirigir y administrar los aeropuertos del país, y el decreto le encomienda la conducción del proyecto. Su Máxima Autoridad Ejecutiva responde de cada contratación desde el inicio hasta la conclusión. Los contratos firmados se remiten a la Contraloría General del Estado y se registran en el Sistema de Contrataciones Estatales (SICOES), lo que deja constancia pública de cada adjudicación y permite el control externo previsto en la Ley N.º 1178, de Administración y Control Gubernamentales.
El decreto también despeja el terreno normativo. Abroga los Decretos Supremos N.º 4040, de 2019, y N.º 4347, de 2020, que encauzaban el proyecto como una alianza estratégica de inversión conjunta al amparo de la Ley N.º 516, de Promoción de Inversiones, y con los que en 2019 se llegó a firmar un memorándum de entendimiento con ADP International. Desde ahora el hub tiene un único marco y una sola entidad responsable.
Por qué puede interesar a un inversor extranjero
El primer atractivo es el alcance. La autorización cubre el ciclo completo del aeropuerto y no se limita a la obra. Incluye la operación y el mantenimiento, lo que abre la puerta a relaciones de largo plazo, y permite contratar fuera del país, de modo que las empresas extranjeras pueden participar directamente. Según los considerandos del propio decreto, el régimen específico responde a la complejidad y a la naturaleza estratégica del proyecto.
El segundo es la posición del aeropuerto. Santa Cruz de la Sierra está a pocas horas de vuelo de Lima, Santiago y São Paulo, y el Gobierno presenta el hub como un nodo de pasajeros y de carga en el centro del continente. El presidente Rodrigo Paz lo ha vinculado a una política de cielos abiertos y a los corredores bioceánicos con los que aspira a unir los mercados de Brasil y Perú a través de Bolivia.
El tercero es el respaldo político y el interés que el proyecto ya ha despertado. El presidente anunció la licitación en la inauguración de la Expocruz, la gran feria comercial de Santa Cruz, y en agosto afirmó que hay recursos comprometidos por organismos internacionales para hacer realidad el hub. Según el Ministerio de Obras Públicas, a comienzos de año Corporación América Airports presentó una propuesta y representantes de la canadiense Aecon inspeccionaron el aeropuerto, mientras Emirates y Turkish Airlines mostraban interés. El ministro asegura que el proceso dará prioridad a la experiencia internacional.
Hay además espacio comercial por desarrollar. Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea estatal, concentra en octubre cerca del 75 % de los asientos ofrecidos en Viru Viru, según datos de Cirium, y el presidente ha dicho que la empresa ganadora tendrá que traer aerolíneas. Un operador con relaciones con transportistas internacionales y capacidad para abrir rutas partirá con ventaja.
Qué conviene preparar
El reglamento de NAABOL es el próximo hito. Si la publicación del decreto coincidió con su firma, el plazo para dictarlo vence hacia mediados de noviembre. Ese texto definirá los requisitos de participación, los criterios de evaluación y la forma de presentar las ofertas, y los documentos de la convocatoria concretarán el modelo contractual. Como el Gobierno ha descrito una concesión con participación del Estado en los ingresos, los inversores querrán ver cómo se fijan el plazo, la remuneración del operador, el reparto de riesgos, las garantías y la solución de controversias, que son las piezas sobre las que se estructura la financiación de un proyecto de este tamaño.
Mientras tanto, hay trabajo útil por hacer. Los grupos interesados pueden ir formando consorcios que combinen experiencia en operación aeroportuaria con capacidad de financiación, e identificar socios locales para la obra civil y los suministros. Seguir las publicaciones de NAABOL y del Ministerio de Obras Públicas en las próximas semanas permitirá llegar a la convocatoria con la propuesta avanzada.
Con el DS 5733, el hub de Viru Viru cuenta con un marco de contratación propio, una entidad responsable y un primer plazo cierto. Para quien quiera competir por él, las próximas semanas son las de preparación.




