Bolivia abandona el tipo de cambio fijo: implicaciones legales y empresariales de la Resolución Ministerial N.º 245/2026
| En síntesis
Desde el lunes 29 de junio de 2026, Bolivia abandona el tipo de cambio fijo de Bs 6,96 por dólar —vigente casi 15 años— y migra a un régimen cambiario flexible. El primer Tipo de Cambio Oficial (TCO) bajo el nuevo esquema se fijó en Bs 9,73 por dólar, una variación cercana al 40% frente a la cotización anterior. El TCO ahora se calcula y publica diariamente por el BCB a partir del promedio ponderado de las operaciones reales de compra de divisas en el sistema financiero. La medida impacta importaciones, exportaciones, el cálculo de tributos aduaneros (vigente desde el 4 de julio), contratos en dólares, deudas, salarios, contabilidad y carga tributaria. Este boletín resume el nuevo marco y nuestras recomendaciones. |
- Qué cambió en el plano normativo
El cambio se instrumenta mediante dos normas emitidas el 26 de junio de 2026, con efectos desde el 29 de junio:
- RM N° 245/2026 (MEFP): establece un régimen cambiario flexible para fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos. Dispone que el tránsito sea ejecutado por el BCB con base en el reconocimiento de la oferta y demanda diaria de divisas en el sistema financiero.
- RD N° 88/2026 (BCB): modifica el Reglamento de Operaciones Cambiarias y dispone que el Tipo de Cambio Oficial (TCO) se determine diariamente como el promedio ponderado de las operaciones de compra de dólares que las entidades financieras realizan con sus clientes. El BCB publica el TCO cada día hábil a partir de las 20:00 en www.bcb.gob.bo; la cotización rige para la jornada siguiente.
La novedad jurídica de fondo no es la fórmula de cálculo —que ya se usaba para el llamado “tipo de cambio referencial”— sino su efecto legal: ese valor, antes meramente referencial, pasa a ser el tipo de cambio oficial del Estado, aplicable a las operaciones del sector público, los registros contables y, en general, a las operaciones cambiarias del país. Desaparece la coexistencia entre un tipo de cambio oficial fijo y un mercado paralelo que reflejaba las condiciones reales.
- Por qué se adoptó la medida
El esquema fijo se volvió insostenible por la marcada caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN) —hoy en niveles reducidos y con escasa disponibilidad de divisas líquidas—, la contracción de las exportaciones de hidrocarburos de YPFB, el aumento del déficit fiscal y una demanda de dólares que el BCB ya no podía cubrir. Desde inicios de 2023 esa escasez originó un dólar paralelo, variable y superior al oficial, y buena parte de las transacciones de la economía ya se pactaba a valores cercanos al mercado. El Gobierno describe la medida como un “sinceramiento” del tipo de cambio; sectores críticos la leen como el reconocimiento de una devaluación del boliviano.
El nuevo régimen reduce distorsiones y unifica la referencia cambiaria, con un impacto inflacionario que algunos economistas estiman acotado en el corto plazo. No obstante, se advierte que, sin disciplina fiscal y recuperación de divisas, el esquema puede traducirse en volatilidad, presión sobre precios y mayores costos de importación.
- Impactos por área de negocio
3.1 Importaciones
Los importadores enfrentan un costo de reposición más alto y, sobre todo, variable. El encarecimiento y la incertidumbre sobre el dólar al que se cerrará cada operación afectan márgenes, listas de precios y capital de trabajo. La contrapartida positiva es que una referencia única reduce la brecha entre el dólar oficial y el paralelo que ya encarecía los costos de internación.
3.2 Exportaciones
Es el sector relativamente favorecido: por cada dólar exportado se reciben más bolivianos, lo que mejora la competitividad y los márgenes en sectores transables (agroindustria, manufactura exportadora, minería). Conviene revisar contratos de venta, condiciones de liquidación de divisas y la política de precios para capturar el efecto sin generar contingencias.
3.3 Aduana y cálculo de tributos aduaneros
La Aduana Nacional aplicará el régimen flexible al cálculo de la base imponible de las Declaraciones de Mercancías (DM) con un criterio de actualización semanal, conforme al artículo 20 del Reglamento a la Ley General de Aduanas (DS 25870):
| Declaraciones de Mercancías | Tipo de cambio aplicable |
| Aceptadas hasta el viernes 03/07/2026 | Criterio vigente anterior (Bs 6,96) |
| Aceptadas a partir del sábado 04/07/2026 | TCO del BCB vigente al último día hábil de la semana anterior (viernes previo) — referencia semanal, no diaria |
Implicación práctica: aunque el TCO se mueve a diario, los tributos aduaneros (gravamen arancelario, IVA importaciones, ICE) se calculan con la cotización del viernes anterior. Esto da previsibilidad semanal al costeo de importaciones, pero exige planificar la fecha de aceptación de la DM, pues puede determinar un tipo de cambio distinto.
3.4 Contratos comerciales y financieros
El efecto sobre cada contrato depende de su redacción: la moneda pactada, la existencia de cláusula de mantenimiento de valor, el tipo de obligación y el estado de ejecución. Como regla general del Código Civil (arts. 404 a 406), las obligaciones en moneda extranjera pueden pagarse en bolivianos al tipo de cambio del día del vencimiento, salvo pacto válido en contrario. Bajo el régimen flexible la pregunta clave deja de ser teórica: qué tipo de cambio gobierna el pago, ajuste o reajuste de cada prestación. Conviene revisar cláusulas cambiarias, de fuerza mayor, de onerosidad sobreviniente (hardship), de reajuste de precios e indexación.
3.5 Deudas y créditos en moneda extranjera
Los créditos en bolivianos —la gran mayoría del sistema financiero— mantienen cuotas e intereses sin cambio. En cambio, las obligaciones pactadas en dólares (incluidos préstamos entre privados, financiamientos del exterior y anticréticos) se encarecen en términos de bolivianos si el TCO sigue subiendo, elevando el costo efectivo de la deuda para el deudor. Especial atención a contratos de anticrético en dólares y a deudas intragrupo o con proveedores del exterior.
3.6 Salarios y materia laboral
El salario debe pagarse en moneda de curso legal (bolivianos), salvo que el contrato estipule expresamente el pago en moneda extranjera. Donde existan remuneraciones, bonos o beneficios pactados o referenciados en dólares, el ajuste del TCO incrementa el costo laboral en bolivianos y puede generar reclamos sobre la base de cálculo de aguinaldos, indemnizaciones y aportes. Recomendamos revisar políticas salariales, cláusulas de moneda y cualquier compromiso de “mantenimiento de valor”, cuidando el principio de irrenunciabilidad y de no reducción de derechos laborales.
3.7 Contabilidad, estados financieros y tributación
El reconocimiento del nuevo TCO como tipo oficial impacta la valuación de activos y pasivos en moneda extranjera, la generación de diferencias de cambio en resultados, el cumplimiento de covenants financieros y la determinación de la base imponible de tributos vinculados al dólar. Conviene anticipar el tratamiento contable de las diferencias de cambio, su efecto en el IUE y el impacto sobre los indicadores reportados a bancos, reguladores y casas matrices.
- Lectura por sector
| Sector | Exposición principal |
| Consumo masivo / Retail | Costo de mercadería importada e insumos al alza y variable; revisar precios, contratos de suministro y rotación de inventarios. Riesgo de traslado a precios. |
| Petróleo y gas | Ingresos y referencias frecuentemente en dólares; revisar contratos de venta, regalías, subvención de combustibles y obligaciones con el Estado y socios. |
| Tecnología y servicios | Licencias, nube y proveedores del exterior pagados en dólares elevan costos; oportunidad para exportadores de servicios que facturan en divisas. |
| Agronegocios | Sector exportador favorecido por mayor ingreso en bolivianos; vigilar costos de insumos importados (agroquímicos, maquinaria) y contratos de comercialización. |
| Minería | Ingresos en dólares mejoran márgenes; revisar regalías, contratos de exportación, financiamientos y coberturas cambiarias. |
| Servicios financieros | Gestión del descalce de monedas, cartera en dólares y posición de cambios; comunicación con clientes y cumplimiento de instrucciones de ASFI/BCB. |
| Manufactura / Industria | Posición mixta: insumos importados más caros frente a posible mejora exportadora; clave la cobertura y la renegociación de contratos de suministro. |
- Recomendaciones
- Auditar la exposición cambiaria. Identificar todos los activos, pasivos, contratos y flujos en dólares o indexados al tipo de cambio oficial, y cuantificar el impacto del salto a Bs 9,73 y de su volatilidad futura.
- Revisar y, en su caso, renegociar contratos. Analizar cláusulas de moneda, mantenimiento de valor, reajuste de precios, fuerza mayor y onerosidad sobreviniente; definir qué tipo de cambio gobierna cada pago e incorporar un reparto del riesgo cambiario en los contratos nuevos.
- Planificar las operaciones aduaneras. Programar la fecha de aceptación de las Declaraciones de Mercancías considerando el criterio semanal (viernes anterior) para optimizar el costo tributario de importación a partir del 4 de julio.
- Gestionar el riesgo cambiario. Evaluar coberturas disponibles, calce de monedas entre ingresos y obligaciones, condiciones de pago con proveedores y políticas de precios para preservar márgenes.
- Revisar la política laboral y salarial. Verificar remuneraciones y beneficios pactados o referenciados en dólares, cuidando la irrenunciabilidad de derechos y el cálculo de aguinaldos e indemnizaciones.
- Anticipar el cierre contable y tributario. Coordinar con los asesores el tratamiento de las diferencias de cambio, su efecto en el IUE, los covenants financieros y los indicadores reportados a bancos y casa matriz.
- Monitorear el TCO diariamente. Incorporar la consulta de la cotización oficial del BCB (publicada cada día hábil a las 20:00) a los procesos de tesorería, costeo y facturación.
- Documentar y comunicar. Dejar constancia de las decisiones adoptadas y comunicarlas de forma ordenada a clientes, proveedores y financiadores para reducir contingencias y disputas.


